Los secretos de la cerveza
Tiene más de seis mil años de vida, pero aún hoy la cerveza con sus burbujas, su espuma y su sabor, da lugar a múltiples cambios y combinaciones. Actualmente, en estos tiempos de mayor refinamiento en lo que se refiere al consumo, los expertos gastronómicos señalan que la cerveza exige ciertas reglas básicas de maridaje con las comidas. La primera es que los sabores de la bebida no deben sobresalir a los sabores de la comida, como tampoco a la inversa.
Debe haber equilibrio entre la comida y la bebida Los aromas y los sabores deben provocar contraste, siempre que ninguno de los dos se destaque sobre el otro. En lo que se refiere a las posibles combinaciones hay que saber.
- En los platos donde predominan los sabores ácidos , como en el caso de salsas o guisos con tomate, vale probar con una cerveza rubia, con un sabor amargo definido y que posea un tono más natural en el aroma.
- La cocina mexicana, por ejemplo, muy condimentada y donde abundan el ajo y el pimentón, conviene acompañarla con una cerveza tirada bien fría, suave y con aroma neutro para contrarrestar lo picante de la comida.
- Platos japoneses como el sushi, sashimi y yakimeshi, que se acompañan con salsa de soja y wasabi exigen una cerveza con leve sabor ácido y con una nota alcohólica definida y personal.
- Cuando los ingredientes son la mostaza, el ketchup o las salchichas lo que corresponde es una cerveza más amarga, con cuerpo y armoniosidad.
- Para las carnes de cerdo, los embutidos y los quesos que poseen una mayor cantidad de materia grasa y presentan una tendencia a la acidez en su sabor, una cerveza rubia que posea un amargo atenuado y cuyo final en boca resulte dulce, cumplirá el rol de acompañar las notas distintivas de este tipo de platos.
- Pescados azxules como sardinas, boquerones, caballa y salmón se caracterizan por tener un alto contenido de grasa. Acá conviene una cerveza acida, de espuma reducida y color pálido.
- Cualquier plato que lleve chocolate encontrará un gran compañero en la cerveza fuerte con dejo dulce, color marrón intenso y una espuma consistente como es el caso de la cerveza Bock
- Por su parte, los platos fritos o los que llevan huevos con la yema líquida va perfecta una cerveza sin alcohol.





