Tratamientos para la alergia
EL TRATAMIENTO DE LA ALERGIA.
Los especialistas hacen especial hincapié en que es preciso tratar la alergia desde su inicio. “Cuando la rinitis es leve, el paciente, generalmente, no le presta atención y no consulta, pero la enfermedad puede ir en aumento -ai igual que las demás alergias- y un rinítico no tratado hoy, mañana puede tener asma “, sostiene la Doctora Ana Koatz, Secretaria General de la Asociación.
En el ejemplo de la rinitis o resfrío alérgico, el individuo tiene que ser tratado por el especialista desde el comienzo, porque la inflamación que se produce en la nariz es la misma que puede desarrollarse en los bronquios. La diferencia está en que mientras provoque solamente inflamación a nivel nasal, el paciente no le da importancia porque puede respirar por boca, pero cuando se le cierra el bronquio, se agrava el cuadro y el sujeto se angustia mucho.
El diagnóstico precoz es fundamental, ya que una vez identificada la causa de la alergia, se puede conocer el motivo del estornudo, el asma, la conjuntivitis o la urticaria. De ese modo, basándose en el conocimiento de la causa que desencadena la enfermedad, se la puede tratar. Una vez obtenido el diagnóstico, es decir, individualizado el alérgeno, es posible actuar sobre la alergia de tres maneras diferentes:
1) aislar al alérgico del elemento agresor lo máximo posible: si es un medicamento el que hace daño, tratar de sustituirlo por otro. La alergia a drogas se trata evitándolas.
2) Si no se consigue controlar los síntomas alejando al agente provocador de la alergia, habrá que medicar, pero “no existen medicamentos que modifiquen el curso de la enfermedad, por lo tanto, suspendido el medicamento, reaparece la enfermedad”, aclara Fa-biani. Existen medicamentos preventivos para el broncoespasmo y la rinitis. Pertenecen al grupo de los antihista-mínicos y los corticoides.
3) tratar al individuo con la inmunote rapia, es decir, las vacunas. Es el único tratamiento que modifica el curso de la enfermedad. Se logra que el paciente sea tolerante frente al agente agresor y que pueda convivir con él sin tener síntomas de alergia.
Las vacunas se preparan con los mismos alérgenos que producen alergia. Como todo cambio imunológico, la terapia lleva tiempo (entre uno y cuatro años), y en algunos casos, debe ir acompañada de medicación. “Tratamos ¿le que los pacientes que se vacunan no tengan que tolerar la sinto-matología de la alergia. Si al principio de la terapia, el paciente no tiene una respuesta inmediata, se le brinda un tratamiento combinado con medicamentos para que se sienta bien porque la idea es mejorar su calidad de vida sin tener que esperar cuatro años”, admite la Doctora Koatz.
PARA TENER EN CUENTA.
Es importante que las personas alérgicas sepan que no son gente extraña, que la alergia -y sus manifestaciones- es totalmente manejable y el paciente puede vivir sin desarrollar más síntomas. Para ello es primordial que recurran a consultar con los especialistas y seguir sus recomendaciones. A quien inicia un tratamiento en pos de mejorar su condición de alérgico, generalmente se le pide paciencia, colaborar en la administración de los medicamentos y en la colocación de la vacuna, llevar un control diario de lo que le ocurre y contarle al médico cómo fueron sus variaciones particulares. Una vez más, la constancia, es uno de los factores que puede colaborar en que los resultados del tratamiento sean exitosos. •












