
Sabroso, natural y vegetariano, este paté es para que se saquen el gusto quienes hacen dieta y lo disfruten las que gustan de la comida natural. Pique muy bien una cebolla y corte en juliana un atado de espinacas lavada. Unte una cacerola con aceite, coloque las verduras, tape y cocine al vapor 8 minutos. Retire, licúe y agregue 2 cucharadas de salsa de soja. Retire y mezcle con 4 tazas de trigo burgol cocido, dos dientes de ajo y perejil picados. Condimente con nuez moscada y jugo de 1/2 limón. Coloque la preparación en un molde savarín aceitado, presione y está listo para llevara la heladera hasta que solidifique (de “Manjares naturales”, de Angelita Bianculli).

Expresso Shakerato
Ingredientes (para una taza): 1 taza de café express, 2 cucharaditas de azúcar, cubitos de hielo a gusto.
Preparar el café de filtro o en máquina express. Colocarlo en una coctelera. Agregar el hielo y el azúcar y batirlo. Servir bien frío en un vaso de aperitivo. Consejo: se le puede agregar ralladura de una naranja o un toque de licor.
Helado
Ingredientes (para 6 personas):
6 tazas de café bien caliente, esencia de vainilla, 12 cucharaditas de azúcar, 100 gramos de azúcar, 6 bochas de helado de vainilla.
Preparar el café express. Agregarle el azúcar y dejar enfriar en la heladera. Llenar los vasos hasta la mitad con café frío y agregar una bocha de helado de vainilla y la esencia de vainilla. Decorar con un sorbete. Consejo: es importante que el café no se mezcle con el helado, así no se pierde la estética de los contrastes de colores.
Ice Coffee
Ingredientes (para 1 persona):
2 cubitos de hielo, 2 cucharaditas de azúcar, 1 taza de café, esencia de vainilla a gusto. Poner los cubitos y el azúcar en un vaso. Añadir el café y revolver. Dejarlo enfriar y por último agregar la esencia de vainilla.
Expresso Frappé
Ingredientes (para 4 personas): 3/4 de café express, 1/4 de leche, 8 cucharadas soperas de azúcar, hielo picado a gusto. Preparar el café de filtro o en máquina express. Colocarlo en una jarra junto con la leche y azúcar. Dejar enfriar en heladera durante 2 horas. Antes de servir, agregar el hielo picado y espolvorear con café molido o cacao en polvo.
Consejo: colocar los vasos en el freezer para que estén fríos al momento de servir la preparación.

Sin una sartén en condiciones una tortilla a la española bien alta y sabrosa terminará en un revuelto de papas.
Para que esto no ocurra hay que ocuparse cada tanto de la sartén. Como en forma imperceptible se van produciendo rayaduras en el fondo, esto provoca que la comida se pegue. Muchas veces, la gente se confunde y piensa que es bueno agregarle leche a los huevos para que la tortilla quede más tierna y no se pegue, pero esto no es asi. Al contrario, con la incoporación de la leche es más probable que se pegue. El mejor truco es sanear el fondo de la sartén calentando sal gruesa o fina en la misma. Una vez cubierto el fondo de la misma hay que calentarla a fuego mínimo y dejarla cocinar, moviéndola de vez en cuando hasta que la sal esté dorada. Entonces, el paso siguiente es volcar la sal y repasar el fondo con un papel de cocina y luego pasar sobre ese fondo una gotas de aceite y secar con ese mismo papel. La sartén quedará como nueva, lista para cocinar las mejores tortillas.

Le damos algunos trucos para disfrazar restos de pastas y no desperdiciarlas:
■ Cualquier resto de pasta cocida se puede recalentar sumergiéndola unos minutos en agua hirviendo con sal.
■ Si le sobraron fideos cocidos pero sin salsa, puede hacer una tortilla de la síguíente manera: añádales bastante cebolla de verdeo, perejil picado y huevos.
■ Se pueden gratinar los restos con salsa Bechamel y queso rallado. Si están duros, puede suavizarlos con crema de leche,manteca y queso rallado. ■ También puede convertir a las pastas en un excelente plato griego. Para eso, ponga en una fuente para horno aceitada una capa de fideos cocidos, otra de berenjenas fritas, una capa de salsa blanca espesa y otra de salsa de tomates mezclada con carne picada. Termine con salsa Bechamel y queso rallado. Gratine al horno.

El poder antioxidante y estimulante de algunas verduras y especias puede aprovecharse en ensaladas súper deliciosas. Una opción ideal para disfrutar durante el verano.
De repollo cocido: picar muy bien una cebolla grande. Lavar y cortar muy finito un repollo cocido. Colocar en una fuente, condimentando con dos cucharadas soperas de vinagre de manzanas y dos cucharadas soperas de salsa de soja. Guardar en la heladera durante un día. Este paso cocina en frío el repollo, aumenta el poder benéfico de las enzimas vegetales y hace que la verdura sea mejor digerida. Antes de servir, espolvorear con una cucharadita de jengibre en polvo, cuatro cucharadas soperas de pasas de uva y una cucharada de aceite de oliva.
De pepino: cortar en rodajas un pepino bien lavado (puede quedar con la cascara si es tierno). Mezclarlo con dos tomates cortados en trozos, una cebolla picada y seis aceitunas negras.
Agridulce: dejar en remojo con poco agua tres cucharadas soperas de pasas de uva durante 1 dos horas. Limpiar un paquete de espinacas y cortar las hojas. Cortar en dados una manzana verde. Picar seis almendras. Mezclar todos los ingredientes, condimentar con jugo de limón y una cucharadita de comino en polvo.
Con coliflor: hervir un coliflor mediano, cortarlo en trozos pequeños. Rallar cuatro zanahorias. Mezclar ambos ingredientes y condimentar con aceite de oliva, aceto balsámico y sal a gusto.

Las mujeres hemos asumido nuevos roles: trabajamos, estudiamos, tenemos una profesión. Pero no abandonamos las labores tradicionales y seguimos ocupándonos del hogar, de los chicos, hacemos las compras y asistimos a las reuniones escolares, por sólo nombrar algunas de las múltiples actividades diarias. Entonces, en el afán de querer ser las mejores madres, esposas y amas de casa, a veces nos olvidamos de nosotras mismas y empezamos a sentirnos llenas de preocupaciones y tensiones. El primer paso para dejar de autoexigirnos es tener en cuenta que uno es un ser humano y por lo tanto hay muchas cosas que no vamos a hacer perfectas. Y entonces, hay que:
-> Aprender a decir no sin sentirse culpable.
-> Aprender a defender los derechos propios.
-> Aprender a quererse más a una misma, es decir, a elevar la autoestima.
-> Aprender a poner condiciones.
-> Aprender a admitir que los demás nos quieran por lo que somos y no por lo que le damos.
-r Aprender a no dejar nada importante por decir.
-> Aprender a diferenciar lo que es nuestro deseo de lo que es un deseo impuesto por otro.

Sea muy chiquita o con la amplitud suficiente como para comer en familia dentro de ella, la cocina suele ser el lugar en el que más accidentes hogareños ocurren. Esto es porque es el lugar en el que más se usa el fuego y la electricidad así como donde se manipulan elementos cortantes o punzantes. Además, cuando no se dispone de un espacio concreto para el lavadero, suelen guardarse en los armarios elementos que pueden provocar intoxicaciones. Entonces, es imprescindible que estos productos queden fuera del alcance de los chicos para salvar accidentes que se pueden evitar. También hay que tener en cuenta que el fuego ejerce fascinación sobre los chicos y que después de los siete años, bajo supervisión de los adultos puede aprender a encender una hornalla. Otro factor de riesgo es encarar
la tarea del planchado cuando hay chicos cerca. Es probable que corran alrededor de la tabla de planchar y resulten lastimados o quemados por el peso de la plancha o de tocarla accidentalmente cuando está enchufada.
Lo que los adultos deben tener presente es que los chicos deben estar fuera de la cocina cuando se está trabajando en ella, esta es la mejor estrategia para evitar males mayores.

Es tiempo de frutillas y hay que aprovecharlas.
Lavar 1 kg de esta fruta, secarla y luego quitarlel os cabitos. Ponerlas en una cacerola junto con
600 g de azúcar y cocinar a fuego lento sin dejar de revolver. Agregarle 3 cucharadas de jugo de limón y una ramita de canela. Cocinar, siempre revolviendo, 30 minutos, retirar del fuego y verter en frascos de vidrio. Taparlos y luego ponerlos a esterilizar a baño María.

Una receta rápida y fácil de hacer palmeritas para acompañar la leche, el mate o el té.
Ingredientes:
• 2 tapas de masa de tarta de hojaldre.
• 60 gramos de margarina doi retida.
• 100 gramos de azúcar.
Preparación:
• Estirar un poco las tapas con un palo de amasar para que queden algo cuadradas.
• Pincelarlas con margarina, espolvorear con azúcar y arrollar desde afuera hacia el centro, desde dos lados, para formar dos rollitos que se encuentren en el centro.
• Cortar de 1 centímetro de espesor y colocar en una placa apenas untada con margarina.
• Hornear a fuego, de mediano a fuerte, hasta que estén doradas.
• A media cocción darlas vuelta para que se doren del otro lado.