Conductas desviadas
La pasión ocupa el lugar de cuestiones que la persona no puede manejar racionalmente.
La pasión y la vida.
Otro rasgo importante de las pasiones es su carácter de fugaz, aparecen repentinamente sin que el sujeto pueda controlarlas y duran un corlo tiempo, lo que las hacen difíciles de controlar. Usted podrá pensar: ¿es fugaz la pasión por mi equipo de fútbol?… el momento de pasión sí, la relación con el vínculo no. Esto debe quedar muy claro.
La persona puede no tener conciencia de la estrechez del vinculo con lo que ama y este es una señal de que algo funciona mal.
Si estas persisten en forma compulsiva pueden presentar dificultades en la vida cotidiana, surgiendo problemas en establecer vínculos amorosos, laborales o sociales. Estos “cortocircuitos” son perfectamente tratables en una psicoterapia, donde las pasiones se reducen en función de la vida de las personas y no la vida queda reducida por las pasiones.
Si estas persisten en forma compulsiva pueden presentar dificultades en la vida cotidiana, surgiendo problemas en establecer vínculos amorosos, laborales o sociales. Estos “cortocircuitos” son perfectamente tratables en una psicoterapia, donde las pasiones se reducen en función de la vida de las personas y no la vida queda reducida por las pasiones.
• Al estar bajo los efectos de la pasión se presentan extraviados y desconcertados. Esro hace que muchas veces su comportamiento no sea entendido -ni compartido-por los demás.
• Poseen una alta capacidad para los sacrificios y privaciones.
• Realizan ofrendas a lo que aman y prometen “fidelidad eterna”, lo que genera conflictos cuando alguna de las partes “rompe el pacto” (pierde el equipo de fútbol, la persona amada lo abandona, o un bien material se arruina para siempre).
• Se encuentran plenos o completos con lo que aman.
















