A mostrar el escote

La piel del cuello y el escote precisa una atención especial dado que es muy fina y delicada. Como en esta zona escasean las glándulas sebáceas y la melanina, cuenta con pocos medios naturales de protección. Además, son zonas expuestas al aire libre gran parte del año y deben extremarse los cuidados para evitar que aparezcan las primeras huellas de envejecimiento, tales como arrugas en forma de collar, flacidez y manchas.
Para evitar el daño, apliqúese diariamente crema hidratante (o cosméticos específicos para esta zona), en cuello y escote mediante movimientos ascendentes, terminando con suaves masajes circulares hasta que penetre bien el producto.
Conviene elegir una almohada fina para dormir y, si le gusta leer en la cama, póngase encima unos almohadones para evitar así pegar la barbilla al escote. Las duchas frías también constituyen un recurso de belleza eficaz para mantener la piel firme. Un pequeño secreto para obtener un efecto tensor inmediato es pasar un cubito de hielo por la zona del cuello y escote.








