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Algunos sencillos movimientos para el cuello

Existen también algunos sencillos movimientos que podemos realizar en nuestra propia casa, y que contribuirán a devolverle firmeza a nuestro contorno facial:

1.° — Imprimir un movimiento rotativo al cuello, adelantándolo ostensiblemente, como si quisiéramos alcanzar con la barbilla un objeto colocado lejos de nosotras. Repetirlo diez veces de derecha a izquierda, y otras diez en sentido inverso.
2.° — Subir y bajar el cuello con fuerza, adelantando, así mismo, el mentón. Diez veces también.
3.° — Inclinar el cuello diez veces sobre el hombro derecho y diez sobre el izquierdo, alternativamente.
Es conveniente realizar estos ejercicios por la mañana, al aire libre, o, si no es posible, ante una ventana abierta. Podemos empezar ejercitándolos cinco veces cada uno, e ir aumentando este número hasta llegar a diez.
Para la doble barbilla existen cremas que reúnen en su composición elementos estimulantes, con algún aditamento que contribuye a la dispersión de la grasa localizada.
La crema para el cuello se extiende mediante largos pases, que se efectúan alternando la palma de ambas manos, desde la barbilla hasta la clavícula, en sentido oblicuo, como si intentáramos entrelazarlas. No se trata de un masaje propiamente dicho, sino de una suave maniobra que contribuye a alisar la piel sobre los músculos de esta zona, cuyas fibras forman una especie de entramado de sostén.
Si alguien advierte que en la parte central de su cuello se forma una prominencia que paulatinamente va aumentando de tamaño, aconsejamos que visite a su médico. No se tratará, seguramente, de nada grave, pero sí de un posible síntoma de anomalía en el funcionamiento de la glándula tiroides. Su regulación incumbe siempre al médico, independientemente de que, tras seguir el tratamiento que nos haya impuesto, apliquemos después un producto cosmético para mejorar el aspecto exterior.
También es oportuna una consulta con el médico cuando las bolsas que se forman bajo los ojos, la hinchazón de los párpados o las ojeras se marquen ostensiblemente en nuestro rostro. Puede ser una simple anomalía cutánea, pero no cabe descartar la posibilidad de que reflejen alguna perturbación de origen interno, y sobre esto es siempre el médico quien debe dictaminar.
Son medidas de prudencia, que nada tienen de alarmistas, pero que conviene tener en cuenta, por aquello de que “es preferible prevenir que curar…”

admin | Consejos,cuello,Cuidados | Sábado, 15 noviembre 2008
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