Los dientes y el embarazo

admin | Embarazo | Monday, 31 December 2007

Los dientes y el embarazo

Muchas mujeres embarazadas piensan que lo más importante es recuperar, lo antes posible, su figura. Sin embargo, casi ninguna se preocupa por los dientes, una parte del cuerpo que si no se vigila en este período, puede resultar muy afectada. Durante esos nueve meses, es conveniente revisar los dientes
con mucha frecuencia, ya que el cambio hormonal aumenta el riesgo de caries y enfermedad periodontal. Aquí van algunos consejos:
Cepillarse los dientes como mínimo dos veces al día, preferiblemente por las mañanas y antes de acostarse con un cepillo de cerdas suaves y pasta dental q ue contenga flúor. Usar hilo para limpieza interdental o un cepillito especial.
Tomar sí o sí los suplementos de calcio, flúor y vitamina C que el obstetra seguramente le dará, para proteger las encías. Si no se lo dan pídalo. Si las encías comienzan a sangrar concurra inmediatamente al dentista.

Buenos cuidados de la piel

admin | Embarazo | Saturday, 29 December 2007

Buenos cuidados de la piel

Consejos para contrarrestar las molestias e irritaciones durante la lactancia y evitar que los pezones se lastimen.

Tanto para las mamas como para sus bebés, el amamantamiento es una etapa de gran trascendencia y el pilaren la formación de la conducta del pequeño. Además de crear un vínculo de amor entre ambos, la leche materna le aporta al recién nacido todos los componentes nutritivos que necesita en sus primeros seis meses de vida; y a la madre, la lactancia la ayuda a recuperar el peso y a que los pechos regresen a su tamaño normal. Entre las dificultades más comunes durante este período se encuentran: la irritación y agrietamiento en los pezones, producto de la humedad que generan los desbordes de leche y la succión frecuente del bebé. Son heridas lineales que se producen en las capas superfiales de la piel y se ubican tanto en la base como en al punta del pezón.
Para evitar este tipo de complicaciones, es necesario que las mamas tomen algunas medidas de higiene y cuidado:
En primer lugar, luego de amamantar al bebé deben lavarse con agua tibia los pezones, sin jabón porque éste podría resecarle la piel, y secarse con una toalla limpia y seca.
Hay que airear los pezones para fortificar la delicada piel que los recubre y prevenir la hipersensibilídad.

Es recomendable que el corpiño sea de algodón.
Se recomienda exponer los pezones directamente al sol para fortificarlos. Conviene empezar con tomas de 5 minutos hasta llegar a 20 minutos diarios, respetando los horarios seguros.
El pezón y la aeróla poseen una grasitud natural que los mantiene lubricados durante el embarazo. Es aconsejable no utilizar jabones o productos que contengan alcohol o glicerina, ya que eliminan la protección natural.
Después del baño se aconseja aplicar alrededor del pezón crema de caléndula, que ayudan a humectar el pezón y eliminar las molestias ocasionadas por irritaciones y agrietamientos. La caléndula tiene propiedades calmantes y suavizantes, además de estimular la regeneración y epitelización de la piel.
Si después de amamantar los pechos están congestionados colocar una compresa fría para reducir la inflamación.
Recuerde que ante cualquier dolor o irritación seria se debe consultar con un médico.

MAMÁS GRANDES

admin | Embarazo | Saturday, 08 December 2007

MAMÁS GRANDES

 

 

 

LA MATERNIDAD DESPUÉS DE LOS 35 AÑOS

 

Lo que hasta no hace mucho era una decisión que provocaba el chisme, ahora es una tendencia mundial. Por distintas razones, las mujeres aplazamos el momento de quedar
embarazadas o volvemos a empezar con hijos ya grandes. Aquí, las preguntas, los miedos y las dudas más comunes.

 

Lo que hasta hace unos años hubiera significado casi una deshonra, es hoy una realidad insoslayable: por motivos económicos, carreras profesionales y laborales que se priorizan o bien asuntos netamente amorosos se corrió la decisión de ser madre a la franja de más de 35 años.. Por supuesto, esto también es posible porque tener un hijo a los 40, 50 y hasta más de 60, como algunos ejemplos europeos, es también muy diferente en la actualidad a lo que sucedía hace una década.

Los avances científicos, los controles médicos minuciosos y la posibilidad de recurrir a la fecundación asistida o a bancos de espermas y óvulos marcaron un antes y un después en estas cuestiones.
Antes de dar el sí muchas parejas quieren esperar el momento adecuado para tener un hijo, en medio de una situación material, profesional y afectiva perfectas. Sin embargo, en cualquier instante, esas variables pueden modificarse y, por suerte, los bebés crecen y se desarrollan aún en situaciones “imperfectas“. Con esto queremos aclarar que ni usted ni sus circunstancias tienen que ser perfectas. Algunas mujeres siempre han querido ser madres, mientras que otras tienen sentimientos ambiguos al respecto. También es natural que las que hayan llegado a los treinta y los cuarenta y hayan construido un presente satisfactorio y enriquecedor sientan algo de incertidumbre ante la perspectiva de convertirse en mamas. El embarazo como primera etapa y la maternidad, representan cambios importantes en el estilo de vida y las costumbres no sólo de las mujeres, sino también de las parejas. Habrá que cuidar al bebé todo el día, lo que significará una pérdida importante de libertad y espontaneidad, algo no siempre fácil de asumir si se ha gozado de total independencia hasta este momento.

Tener una perspectiva clara y realista sobre este nuevo rol a desempeñar es fundamental para que el futuro no depare grandes e inesperadas sorpresas. Esas publicidades con mamas sonrientes todo el tiempo que cuidan con seguridad a bebés rozagantes y también felices no tienen en cuenta la otra cara de la historia: noches de insomnio, bebés que lloran y sentimientos de frustración por no saber qué les pasa. Los pequeños son exigentes e imprevisibles. No pueden expresar sus necesidades y esto hará que la mamá se sienta perdida y muchas veces fuera de control, aún con su pareja. Más allá de todo, los bebés no sólo nos dan vuelta el mundo sino que también demuestran la inmensa capacidad que tienen para nutrir una vida. Nos devuelven su amor haciéndonos sentir las personas más especiales del planeta. Esto es lo que convierte a la maternidad en el mejor trabajo que existe, aún en los peores momentos. Una gran sonrisa nos hace olvidar el agotamiento y todo lo que dejamos de lado para cuidarlos y atenderlos.

NUESTRA REALIDAD
Elegir en qué momento de la vida las mujeres nos convertimos en madres puede ser meditado para algunas y “accidental” para otras. Es que así como se repite en muchos otros ámbitos, en nuestro país conviven dos argentinas paralelas.
Por un lado,están las mujeres que se inician en las relaciones sexuales instintivamente.en forma totalmente natural. Se trata casi siempre de chicas.Existe un grupo importante sin demasiados conocimientos sobre cómo cuidarse para no quedar embarazadas si todavía no lo desean. Por eso, comienzan estrenando el título de mamas casi siendo adolescentes, entre pupitres y guardapolvos. Para otras, la realidad es muy diferente.Profesionales,exitosas,adictas quizás al trabajo,deciden cuándo y con quién quieren tener su primer bebé. Pero, ¿qué pasa con sus trabajos? Sus jefes,¿les “perdonarán” fácilmente el que comiencen a cumplir sus horarios a rajatabla para cuidar del nuevo integrante de la familia?
Esta suerte de doble discurso, sostenido a veces con presiones y castigos, hace que muchas mujeres perciban la cuestión como en caminos opuestos.Algo así como maternidad vs. trabajo fuera de casa.
Claro que esto no es así en otros lugares del planeta,como en Suecia,país en el que no sólo se otorga una licencia de seis meses por maternidad.sino que se puede optar si es el padre o la madre quien decide pasar esos primeros tiempos con el hijo recién llegado.
Porque, convengamos, los tres meses de licencia (repartidos previo al parto y posterior al nacimiento) que nuestras leyes laborales determinan resultan más que insuficientes. Por suerte, la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires.dio media sanción hace un tiempo a un proyecto de ley para extender ese período a siete meses. Aunque todavía no es una realidad,el que se discuta sobre el tema es un adelanto importante que todas las madres, especialmente las que trabajamos fuera de casa, sabremos agradecer.
Primerizas y reincidentes
Las historias diferentes vuelven también diferentes las realidades. No es lo mismo una mujer que se convierte en madre con más de 40 años por primera vez que quien ya ha tenido hijos. Así como tampoco será igual la vida para quienes deciden hacerse cargo solas de la crianza de un bebé.
Para todas aquellas que tienen pareja, es importante intentar crear un equipo de paternidad. En general, los hombres temen que el amor de su pareja se centre por completo en el bebé una vez que este nazca. Por eso, el embarazo es un período de preparación también en este aspecto que permitirá dejar en claro que mantener esta relación de a dos es la clave para iniciar una familia, sobre todo si llevan muchos años solos.
Cuando hay hijos previos y si son chicos, necesitarán más cariño y amor que nunca, para no sentir que el hermano en camino ocupará su lugar. Involucrarlos en decisiones que tienen que ver con la compra de elementos para el bebé, contarles cómo será la vida cuando llegue el nuevo integrante y convertirlos en “cuidadores perceptivos” les dará seguridad y alejará fantasmas. En el caso de los adolescentes, es probable que la primera reacción sea de rechazo y hasta vergüenza (el embarazo implica la vida sexual activa de sus padres) como así también de temor por tener que asumir el rol de cuidar al pequeño pero, conversando y prestándoles la atención que ellos necesitan, se adaptarán a la nueva realidad a su debido momento.
Un bebé en la agenda
Aún si el embarazo les permite disfrutar de una salud excelente, las mamas que trabajan fuera de sus casas deberán replantearse ciertos aspectos que tienen que ver con estas ocupaciones. Desacelerar el ritmo de trabajo sobre todo en el primer y el tercer trimestre es decisivo para que el embarazo sea lo más placentero posible. El cansancio, sobre todo en la primera etapa, impedirá desarrollar extenuantes jornadas que hasta ese momento pasaban inadvertidas. Por eso, es bueno reducir, o al menos intentarlo, la cantidad de horas de trabajo. Además, a medida que el embarazo progrese, necesitará tiempo extra para consultas y controles médicos que se volverán más frecuentes. Entonces, conviene prepararse para disminuir el ritmo laboral aunque sin tener que abandonar su carrera profesional. Al contrario, los nueve meses de espera debería invertirlos también en prepararse para el reto que implicará equilibrar estas dos partes de su vida, sin que choquen las prioridades.

Buena nutrición a la mesa

admin | Embarazo | Thursday, 29 November 2007

Buena nutrición

Vitaminas, minerales, proteínas y ácido fólico previenen complicaciones y problemas durante el embarazo. Por eso, es importante una alimentación completa y equilibrada sin que esto signifique comer por dos.
Antes del embarazo: si es planificado lo ideal es tomar suplementos de ácido fólico tres meses antes y consumir cítricos, legumbres y verduras de hojas verdes que lo tienen naturalmente. Evitar las dietas restrictivas que priven al organismo de nutrientes esenciales. Primer trimestre: es importante una alimentación variada y balanceada. El aporte calórico debe ser el mismo. Si existen náuseas que provocan un descenso de peso, tomar bebidas a sorbos, evitar las gaseosas e ingerir alimentos de fácil masticación.
Segundo y tercer trimestre: se requieren cantidades mayores a la primera etapa. El tamaño del bebé aumenta en forma considerable, se van calcificando los huesos y se forman las reservas de nutrientes en el cuerpo. Lo ideal es aumentar entre 9 y 12 kilos en todo el embarazo. La mayor parte del peso se gana en esta etapa.

Embarazo

admin | Embarazo | Wednesday, 17 October 2007

Embarazo

Dioscorea vilosa: su acción hepato-protectora y su contenido de saponi-nas esteroideas, que son precursores hormonales, son las responsables de evitar la náusea matutina de la mujer embarazada. Bajo estricto control médico, se consume en infusión. Diente de León: es un potente diurético natural que alivia la retención de líquido del embarazo porque no es irritante, pero también es útil para ayudar en dietas de adelgazamiento y tratamiento de la celulitis. Se consume con los mismos criterios que en el caso anterior.