
Arear un rincón especial en el jardín es el sueño de todo aquel que tiene un terreno para incluir una pérgola. Y esto es porque pueden ocupar un rol importante en el diseño. No sólo brindan un marco para las plantas trepadoras sino que pueden formar una entrada que lleve de un sector a otro del jardín.
La altura ideal es de 2,25 metros si deben sostener plantas trepadoras y de más de dos metros y medio si las plantas tienen flores colgantes, como las glicinas, por ejemplo. Otro detalle que se debe tener en cuenta cuando se instale una pérgola es cuánto más grande y llena de plantas esté, más fuerte debe ser para soportar el viento. Si se elige madera para su construcción hay que recurrir a las premoldeadas y colocar capas extra de preservador de madera. En cambio, si se usan caños, el efecto visual será de una pérgola liviana. De todos modos, sea el material que se elija, la estructura debe quedar siempre bien asegurada para resistir el peso de las plantas trepadroas una vez que se han desarrollado.
En general, la pérgola reemplaza al quincho y suele ubicarse cerca de la parrilla o del horno de barro, si la casa es de campo y como un lugar de estar si la casa es de ciudad.

Los cactus son ideales como plantas de interior porque toleran e incluso necesitan una atmósfera seca y cálida como la de las viviendas con calefacción central. Hay que tratarlas en verano como plantas normales y regarlas con regularidad, siempre que dispongan de un buen drenaje. Sin embargo, en invierno es mejor dejarlas un período de inactividad seco y fresco que garantice la producción de sus flores, casi siempre espectaculares. Tanto los cactus como las plantas crasas pertenecen a dos familias principales, las cactáceas y las crasu-láceas, aunque también hay miembros en las lilá-ceas o amarilidáceas.
Entre los principales géneros de cactus, las especies de Cereus son altas y erguidas, mientras que las de Mammillaria tal vez sean las más populares de las redondas y espinosas. Entre las muchas especies disponibles figuran también el Aloe, Agave y Schlum-bergera. Muchos dan flor, aunque efímera y algo sorprendente, crecen muy bien en hidrocultivo. Las plantas crasas tienen hojas carnosas y están cubiertas a menudo de una atractiva pelusilla gris y muchas dan flor. Se puede recurrir a numerosas especies, en particular de los géneros Crassula, Euphor-bia, Echeveria y Lithops.
Cuando se compran cactus hay que fijarse que estén bien firmes en sus macetas, porque de lo contrario es posible que tengan las raíces dañadas. También hay que asegurarse de que las hojas de las plantas suculentas no estén desgarradas ni rotas.

Tiene hojas finitas, como varas que resultan muy elegantes como plantas de interior y pocos conocen sus cualidades como limpiadora del aire. Todo lo que necesita para crecer con salud es un buen abono y un mejor drenaje. El liriope se cultiva a menudo en el exterior como borde para arriates o en jardines con rocas y plan tas alpinas. Pero también se puede cultivar como una planta de interior fuera de lo común. Se puede cultivar individualmente, pero queda mucho mejor combinada con otras en un gran arreglo de plantas. Originaria de china y Japón, el liriope necesita mediasombra,* es una planta semiacuática que necesita tener siempre la tierra húmeda. Además, conviene abonarla mensualmente y en especial en primavera, verano y otoño.
Una planta madura alcanza una altura de unos 30 cm. y produce pequeñas espigas de 30 cm. de flores blancas o azul lavanda en el verano.
Esta especie se multiplica por medio de estolones subterráneos que se dividen fácilmente en cualquier época del año. Lo importante de esta planta es su eficacia en la eliminación del amoníaco del aire.

Habitualmente nos preocupamos de que cada uno de los ambientes de la casa tengan la luz adecuada a las necesidades de sus habitantes, pero nos olvidamos de un lugar que solemos disfrutar sólo de día: el jardín. Sin embargo, la luz le agrega una nueva dimensión a este espacio. Porque puede usarse para agasajar a nuestros invitados para aprovechar las buenas jornadas del verano y hasta del otoño y también para dar seguridad al iluminar escalones, senderos profundos y puertas de entrada.
Muchas veces se desecha la posibilidad de iluminar la zona por temor a las descargas, pero las luces que necesitan un alto voltaje tienen que nacerse por conductos enterrados a 45 cm de profundidad. Lo importante a la hora de decidirse por la iluminación del jardín es consultar aun especialista que podrá orientarnos y que nos indicará a algún electricista calificado.
Un jardín puede iluminarse con rayos ascendentes es decir, donde las luces se deslizan a través de las plantas e iluminan interesantes formas y colores del follaje. Otra posibilidad es utilizar velas para crear un centro íntimo y dejar para la iluminación directa las luces superiores de farolas o columnas de luces.