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Hermanos familia

Todos juntos.
Como aseguran William y Mada Hap-worth y Joan Rattner Heilman en su libro; “nada es tan simple como parece y la ubicación de los hermanos en una familia es única. Pero el orden de nacimiento es una herramienta más que puede ayudar a entender por qué usted y sus hermanos, nacidos en la misma familia, jamás verán la vida exactamente del mismo modo. Sus perspectivas diferentes y los papeles que juegan en la jerarquía familiar, tienen un marcado efecto en la intensidad de la inevitable rivalidad entre hermanos. Cuando haya aceptado el hecho de que sus hermanos comenza-mn la vida desde un lugar diferente, verá que nunca podrán pensar o sentir como usted”.

admin | Familia,Relacion de familia | Sábado, 11 junio 2011
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Hermanos familia

Todos juntos.
Como aseguran William y Mada Hap-vvorth y Joan Rattner Heilman en su libro; “nada es tan simple como parece y la ubicación de los hermanos en una familia es única. Pero el orden de nacimiento es una herramienta más que puede ayudar a entender por qué usted y sus hermanos, nacidos en la misma familia, jamás verán la vida exactamente del mismo modo. Sus perspectivas diferentes y los papeles que juegan en la jerarquía familiar, tienen un marcado efecto en la intensidad de la inevitable rivalidad entre hermanos. Cuando haya aceptado el hecho de que sus hermanos comenza-mn la vida desde un lugar diferente, verá que nunca podrán pensar o sentir como usted”.

admin | Familia,Relacion de familia | Martes, 31 mayo 2011
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El hijo único

El hijo único.
Se define en parte por el hecho de haber tenido siempre la atención absoluta de sus padres y no ha experimentado el problema de vivir en la misma casa con un rival. Entonces, si la relación entre hermanos es tan poderosa, importante y determinante, ¿cómo aprende a competir el hijo único, que no tiene hermanos para practicar? Por imperio de las circunstancias, está forzado a hacerlo con hermanos sustitutos, o sea, amigos, compañeros o primos. En apariencia, crece en el mejor de los mundos. Pero también es cierto que carga sobre sus hombros todas las expectativas de sus padres. Al carecer de rivales, no es celoso ni posesivo con otras personas. Acepta a los otros como son y se lleva bien con los demás, en especial con otros únicos o con hermanos mayores. En muchos aspectos, se parece a estos últimos. Es conservador y le gusta que las cosas sigan como están. Sabe manejar la presión, porque se acostumbró a lidiar con la ejercida por su familia sobre él. Claro que esto lo puede volver narcisista y lo hace sentirse herido y confundido cuando no consigue lo que quiere.

admin | Familia,Otros,Relacion de familia | Lunes, 30 mayo 2011
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El hermano del medio

El hermano del medio.
Hay muchas variedades. Hay algunos en serie de hermanos del mismo sexo, y otros tienen tantos hermanos como hermanas; están los que son el único miembro de su género en el grupo y también los que son el primero o el último de su sexo. Todos ven la vida desde su perspectiva de hijo del medio. Igualmente, comparte características con el mayor y el menor: sabe lo que es sentirse inferior ante un hermano más grande, pero también conoce lo que es ser destronado por el nuevo bebé.
Como reconocen los terapeutas familiares, la personalidad más pura que suele encontrarse se da en quien ha nacido en medio de hermanos del mismo sexo. Pero si logra diferenciarse de algún modo, tiene mayores probabilidades de crear una identidad distintiva. El del medio que es el más grande de su sexo pero tiene un hermano mayor del género opuesto, tiende a compartir las características de los hijos del medio y de los mayores. En cambio, en los menores de su sexo se advierten cualidades de los más chicos. Los del medio pueden ser uno o varios cuando se trata de más de tres hermanos. Suelen sentirse perdidos en el montón, siempre en un segundo plano. Están plagados de dudas y como tienden a analizar las cosas en exceso, porque no quieren dar pasos en falso, son postergadores.
Para ellos, la imagen es muy importante. Tratan de parecer sólidos y de una pieza. Buscan su propia posición en la vida, pero suelen ser más vulnerables al rechazo y las heridas. Igualmente, tratan de no demostrarlo.
Aprenden a ser negociadores y mediadores, incluso salvadores. Saben cómo ceder y obtener. Agradables, cuidadosos y trabajadores, prefieren estar detrás del telón, para evitar una excesiva exposición. Diplomáticos de nacimiento, les va bien como abogados, arbitros y gerentes intermedios porque saben escuchar y están acostumbrados a tratar con superiores y subordinados (entiéndase, hermanos mayores y menores) y considerar diferentes puntos de vista. Como pocos, tienen la habilidad de ver lodos los ángulos de una situación y de entender lo que siente el resto de la gente. Tienen mucho tacto y sensibilidad, y son modestos frente a sus logros.
Como su posición familiar está menos definida, los del medio suelen buscar su identidad fuera del ámbito hogareño. Las amistades juegan un rol importante en su vida y por eso suelen ser buenos jugadores de equipo, porque saben obtener gran parte del apoyo que necesitan de sus pares.

admin | Familia,Relacion de familia | Domingo, 29 mayo 2011
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El hermano menor

El hermano menor.
Si una frase lo define, esa es: “¡No es justo!”. Sabe de mimos y atenciones para el benjamín, pero no ha vivido ni un segundo el momento de haber dominado por completo la situación. Cuando llegó al mundo, ya había otro u otros. En mayor o menor medida, tiene complejos de inferioridad latentes. En el fondo de su alma, cualquiera sea su edad, siente que todos son mejores que él. Es el gurrumín que busca respeto e independencia, aunque está lleno de dudas sobre sus propias posibilidades. Esto en parte se debe a que si bien obtiene la mayor atención y hasta adoración, rara vez es tomado en serio por los adultos porque en la comparación con sus hermanos mayores, suele llevarlas de perder. Quiere demostrar que es digno de elogio, pero para ello primero tiene que luchar contra sus propias dudas, que tanto lo sabotean. Por lo tanto, así como el hijo mayor o el único se sienten capaces por naturaleza, el menor debe aprender a confiar en sí mismo y en su capacidad. Cuando grandes, de todos los hermanos, el menor es el más esforzado y competitivo, porque su deseo de controlar el entorno es tremendo. Como en la pirámide familiar se encuentra en la base, busca llegar a la cima. Por eso, desafía los límites y prueba hasta dónde pueden reprenderlo. Suele ser el hermano más rebelde, también el más abierto a lo nuevo y el que rechaza con mayor energía la autoridad. También el que se plantea cosas nuevas y caminos distintos.
Según la visión de sus hermanos mayores, al más chico se le permite quedar impune, porque los padres tienden a ser más permisivos con él. Quizás esto explique por qué le encanta la diversión y es afectuoso y hasta adulador, porque ha sabido abrirse camino a través de halagos y lisonjas.

admin | Familia,Relacion de familia | Sábado, 28 mayo 2011
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El hermano mayor

El hermano mayor.
Alguna vez fue el único de la casa, el foco de atención exclusiva de los padres hasla el nacimiento del siguiente hermano. Al ser más grande y fuerte que los otros, suele tener una imagen más estable de su identidad y de su capacidad. Tiende a ser autoritario y a sentirse superior a sus hermanos porque, al menos al comienzo, lo fue. Perfeccionista, concienzudo e intolerante, se siente autorizado para estar permanentemente en el centro del escenario. Aunque son los padres los que establecen las reglas, es al mayor al que, tácitamente o no, le asignan la tarea de mantener el orden y dar un buen ejemplo. A cambio, sufre el abuso de sus hermanos menores, que libran una batalla de por vida para minar su autoridad.
El mayor suele identificarse con los adultos porque ha pasado tiempo a solas con sus padres y, en muchos casos, lo han dejado a cargo de sus hermanos menores. Habitualmente, está seguro de sí mismo y confía en su capacidad. Es serio y reservado, se enorgullece de sus logros y como está acostumbrado al apoyo de sus progenitores, desarrolla una alta autoestima. El que nació en primer lugar es, en general, conservador, confiable y muy responsable. No le interesan los cambios, sino que lucha por mantener las cosas como son. Tiende a ser charlatán y académico y un enamorado de la tradición, las costumbres y los rituales. Suele ser bueno para armar grupos y evalúa a fondo un problema antes de tomar una decisión importante.
Claro, cuando se ve amenazado, no sabe cómo adaptarse. Es más, se derrumba emociohalmente cuando las cosas no le salen como él pensaba. Le resulta muy difícil aceptar las críticas e, inclusive, sus propios errores. En contraposición, es mucho más tolerante ante el error ajeno, en especial de sus hermanos menores. Cae con facilidad en roles paternalistas y no le gusta cuando otros tratan de hacer lo mismo, sean sus parejas o sus jefes.
Por ser el primero, suele contar con muchos beneficios y privilegios. Pero también es el que tiene más expectativas que cumplir, lo que lo somete a una terrible presión, algo que se acentúa más en los varones que en las niñas.

admin | Familia,Relacion de familia | Viernes, 27 mayo 2011
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Niños celosos de sus hermanos

Niños celosos convivencia entre desiguales.
Las parejas o conjuntos de hermanos son absolutamente distintas unas de las otras. Del mismo modo lo son los problemas y las soluciones. Estos son algunos algunos casos muy puntuales.
• Hermanos del mismo sexo y edades muy distintas. Pueden convivir pero aquí lo importante es no estar siempre a favor del más chico y enseñarle a ambos el respeto por la intimidad del otro. Como, por cuestiones de horarios, es más factible que no pasen mucho tiempo juntos, el menor tiene que aprender a no tocar ni revisar las cosas del mayor. Por su parte, el más grande debe ser respetuoso con las horas de sueño del menor, cuidando el volumen de sus ruidos (música, juegos, etc.).
• Peleadores. Si los padres pueden entender que las peleas son parte de su relación y a través de ellas se preparan para las rivalidades entre pares en la vida, tal vez puedan compartir el cuarto sólo a la hora de dormir y debiera evitarse que lo usen juntos para estudiar o recibir amigos.. Hay que tratar de ser ecuánimes y no escuchar más a uno que al otro. Sólo actuar cuando la sangre está por llegar al río o cuando se es testigo de lo que produjo el altercado.
• Distinto sexo. Lo aconsejable es que compartan la habitación hasta los 10 u 11 años del mayor. Cuando no es posible, normalmente, los chicos buscan en la casa lugares más privados.
• Un hermano ordenado y el otro no. El secreto en este caso será evitar la lucha eterna. ¿Cómo? Pidiéndole al desprolijo que cada dos o tres días haga un poco de orden y que ambos sean más tolerantes entre sí. No hay que olvidarse que el respeto se aprende y practica, también, en la convivencia entre hermanos.
• Dos para una tele y una compu. Esta situación puede terminar en la tercera guerra mundial, pero en casa. Entonces, lo recomendable es establecer cuáles son los programas favoritos de cada uno para que puedan negociar la posibilidad de verlos sin superponerse, mediante el diálogo. En cuanto a la computadora, es preferible sacarla del cuarto y armar una agenda familiar de uso. De paso, esto servirá para que los mayores puedan ejercer cierto control respecto a los sitios de la web que los chicos visitan.
Juntos pero no revueltos El espacio tiene alto protagonismo en la buena convivencia, por eso, si la decisión es que los hermanos compartan la habitación, lo mejor será acomodar la zona para que reine la paz.
• Elevar las camas. Con las dos camas ubicadas a 1,60 metros de altura, quedará debajo un hueco donde se pueden ubicar una plaza de juegos para los más chics, escritorios para los más grandes, y también pequeños placares, estantes o bibliotecas.
• Los límites. Es bueno dividir el cuarto de manera que, cuando quieran jugar juntos, se pueda correr dicha división con el fin de generar un espacio único o correrlo para los momentos de privacidad. Un biombo o un mueble con meditas puede ser útil para este fin. No es necesario que sea muy alto, sino lo suficiente como para que oculte de las miradas ajenas a los chicos cuando quieran estudiar, dormir o estar sentados.
• La luz crea pertenencia. Además de la luz general en la habitación, es recomendable que el rincón de cada hermano tenga su propia lámpara para que puedan dedicarse a sus lectores o juegos individuales.
• Toque personal. Permitirle a cada hermano darle su propia impronta a su lugar por medio del color, dibujos, fotos.

admin | Relacion de familia | Domingo, 18 julio 2010
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Cuando el bebé deja la habitación de los padres

La mudanza del menor:
Cuando el bebé deja la habitación paterna y se muda, una de las consecuencias más habituales es que el mayor ya no sienta celos por no saber qué pasa durante la noche entre el menor y los papas y se refuerce su autoestima al creer que se confia en él al dejarle a su hermano al lado, algo que le dará status de “nene grande’.’ Por lo tanto, todo debería ir sobre rieles y, a medida que vayan creciendo, los lazos de unión entre ambos se afianzarán, generándose un sentimiento de fuerte complicidad, que los acompañará a lo largo de toda la vida.
Sin embargo, hay algunos temas que debieran tenerse en cuenta.
• La mudanza del bebé se debe realizar lo antes posible, así el más grande dejará de pensar que su hermano le sacó el cariño de sus padres.
• Si el bebito llora de noche, se debe ir al dormitorio a consolarlo y darle un beso a ambos, aunque el mayor parezca dormido.
• Si existen dudas sobre el trato que le pueda dar el mayor al más pequeño, es recomendable, de vez en cuando, dejarlo a su cuidado. Esta es una forma de demostrarle confianza y, por supuesto, no hay que olvidarse de enchufar un Baby Cali para monitorear las situaciones.
• Es probable que al más grande le moleste que el bebé le toque sus cosas. Ante esta situación, habrá que delinear “territorios’.’El antiguo y único dueño del cuarto tiene derecho a quedarse con la parte que le guste más. El resto del lugar debe reunir condiciones de seguridad imprescindibles (enchufes, ventanas, muebles sin aristas o ángulos peligrosos, etc.) cuando en la casa hay un bebé.
• Con el correr del tiempo, durante las noches, ambos tendrán menos miedos porque nunca se sentirán solos, ya que si uno se despierta, el solo hecho de escuchar la respiración del otro lo tranquilizará y se volverá a dormir sin demasiados problemas.

admin | bebes,Relacion de familia | Sábado, 17 julio 2010
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Relacion de familia entre los hermanos

A dormir….¿juntos o separados?
La habitación compartida o no entre hermanos es un dilema no sólo para los padres sino también para los especialistas. Entre éstos últimos, hay una especie de consenso que indica que es bueno para los chicos convivir por lo menos hasta los 10 años del mayor y que la adolescencia torna imposible una buena relación en el mismo espacio íntimo. Sin embargo, algunos predican la individualidad respetada desde el primer momento.
Los papas tienen un sólo obstáculo: que exista más de una habitación. En cualquier caso, resulta interesante analizar los pro y los contra de los hermanos unidos y separados y entender que también hay recursos cuando la situación no ofrece opciones y ellos deben convivir sí o sí. Más allá de que existen tantas variedades de relación como grupos de hermanos, no es necesariamente cierto que respetar su individualidad sea lo único que garantice un buen crecimiento. Brindarles a los hijos confort ambiental es importante, pero enseñarles a compartir y a aceptar lo que se les puede dar, supera como objetivo un tema totalmente territorial. Es interesante plantearse si la independencia -que cada uno tenga su televisor, su equipo de audio, su compu – no está fomentando la división dentro de la familia y el egoísmo. Que cada uno “haga su vida” es un concepto respetable pero también lo es que dos, tres o más hermanos aprendan entre ellos a respetarse, a armar un orden propio de conviviencia, a compartir lo que tienen y a encontrar formas comunes de pasarla bien.
Para toda familia es un tema de debate si los hijos deben cohabitar en la misma habitación. En principio, hay diferencias de sexo, personalidades y edades que marcan excepciones, pero yendo a la
generalización, cabe pensar qué se pierde y qué se gana tanto si se los deja juntos como si se los separa.

admin | Relacion de familia | Viernes, 16 julio 2010
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