Sidebar Header

Sidebar Header

Los alimentos para una buena nutricion

La buena nutrición del hombre necesita de una dieta algo compleja en la cual entran en proporciones determinadas unos elementos que podemos dividir en dos tipos:
EL TIPO A. – El tipo A está compuesto de:
Los alimentos plásticos o constructores, que comprenden las proteínas o albuminoideos y que se suelen llamar también alimentos proteicos. Son los Prótidos.
Los alimentos energéticos representados por los Glúcidos y que comprenden toda la gama de los Hidratos de Carbono.
Los alimentos térmicos y de reserva representados por los Lipidos y que comprenden los ácidos grasos y los lipoides o grasas neutras.
Estas tres categorías de alimentos: prótidos, glúcidos y Hpidos tienen funciones perfectamente delineadas; pero los tres pertenecen al grupo de los alimentos calóricos. En su papel calorífico, cualquiera de los tres puede ser reemplazado automáticamente por alguno de los dos restantes o por su- combinación. El mismo organismo se encarga de esta inconsciente tramutación.
En consecuencia, es lógico deducir que estos tres alimentos sufren desdoblamientos o, preferentemente, desintegraciones o trasformaciones durante el proceso digestivo. Donde es más exacto hablar de desdoblamientos es en los Glúcidos o carbohidratos, notablemente en los azúcares, ya que, como lo expliqué anteriormente para los azúcares compuestos, la Sacarosa se divide en Glucosa y Levulosa, la Lactosa en Glucosa y Galactosa, y la Maltosa en Glucosa y Glucosa.
EL TIPO B. – En el tipo B encontramos:
1. Los elementos estructurales y de aleación representados por las sales minerales que entran en la composición del esqueleto humano, de los dientes y de la propia sangre.
Las principales sales minerales son las de calcio, de sodio, de potasio, de fósforo, de hierro, de magnesio, de cloro etc.
La falta de estos elementos determina gravísimos trastornos nutritivos por carencia; como el raquitismo y ciertas anomalías óseas cuando hay falta de calcio, sin contar sus efectos desastrosos en la dentición y en el mismo sistema nervioso; como la hipoclorhídría y sus consecuencias en la falta de cloruro de sodio, nuestra vulgar sal de cocina; como la anemia en la falta de hierro, etc.
Fuera de la sal común y de ciertas combinaciones fosforadas,, las sales minerales se encuentran preferentemente en estado asimilable en las frutas, las hortalizas y las legumbres.
2. Los elementos vitalizado-res, como las Vitaminas, que, sin ser alimentos propiamente dicho, porque no tienen efectos nutritivos, son imprescindibles para lograr una nutrición complota.
Sin las vitaminas, muchos intercambios del complicadísimo laboratorio humano no se producirían. Tienen funciones de catálisis, es decir que excitan, despiertan y estimulan las propiedades de los alimentos, poniendo en valor sus respectivas características,, a la vez que actúan poderosamente sobre los órganos, los sentidos y el mismo sistema nervioso.
Por lo tanto, las vitaminas son catalíticas; pero también son fijadoras, porque ayudan a asimilar y retener las sales minerales que necesitamos.
La falla de vitaminas produce la avitaminosis, con sus graves consecuencias, como la xéroftal-mia, el beri-beri, el escorbuto, el raquitismo, la esterilidad, la pelagra, etc.
3. Enfín tenemos los alimentos protectores. Se da el nombre de protectores a los alimentos que, además de su valor nutritivo propio, contienen las sales minerales y las vitaminas necesarias para ase’gurar una nutrición correcta.

Etiquetas: , ,

La buena nutricion

“La alegría del vivir y comer es también un elemento esencial para la buena nutrición; y el privar de ella a los mortales, mediante profundos razonamientos teóricos, supone una responsabilidad que no arrostrarán, sin meditarlo mucho, aquellos médicos a los que Sancho Panza calificaba y precisamente por esto de “sabios, prudentes y discretos”.
“De lo contrario, nos expondremos a justificar la ira del buen escudero, por cuya boca hablaba el buen sentido común popular, cuando amenazaba de muerte a Titeafuera y a todos los de sü calaña, y esperaba que Dios le perdonaría por haber eliminado de la sociedad a esos malos médicos, a los que calificaba con cierta razón de “Verdugos de la República”.
Tal es lo que escribió el gran médico español, juntando, como de costumbre, sus galas literarias con sus profundos conocimientos científicos.

admin | calorias de los alimentos,La obesidad,Nutricion | Viernes, 05 marzo 2010
Etiquetas: , ,